Notar borrosidad de cerca y, a la vez, distorsión en las letras y señales a distancia es uno de los motivos más habituales por los que un paciente acude a nuestra óptica en Torrevieja. La hipermetropía con astigmatismo es una combinación frecuente, no una doble patología, y en la mayoría de los casos se corrige con una sola graduación bien ajustada.
Qué son y por qué pueden aparecer juntos
La hipermetropía aparece cuando el ojo es algo más corto de lo normal o cuando la córnea tiene poca curvatura. La imagen se forma por detrás de la retina y los objetos cercanos se ven borrosos, aunque en personas jóvenes la acomodación puede enmascararla durante años.
El astigmatismo tiene un origen distinto. No depende de la longitud del ojo, sino de una córnea con forma irregular, más parecida a un balón de rugby que a una pelota. La luz se dispersa en varios puntos de la retina en lugar de concentrarse en uno, y las letras parecen dobles, inclinadas o con sombra a cualquier distancia.
Por esa diferencia de origen, el astigmatismo puede sumarse tanto a la miopía como a la hipermetropía. Cuando aparece junto a esta última recibe el nombre técnico de astigmatismo hipermetrópico. Lo que no es posible en un mismo ojo es tener miopía e hipermetropía a la vez, así que la idea de padecer “los tres defectos refractivos juntos” suele ser un malentendido. Si lo que sospechas es astigmatismo con miopía, lo desarrollamos en astigmatismo y miopía al mismo tiempo.
Cómo ve una persona con hipermetropía y astigmatismo
La visión combinada tiene un patrón reconocible. Cuesta enfocar las letras del móvil o de un libro, pero las señales de tráfico tampoco se ven limpias del todo. El esfuerzo por compensar genera cansancio, dolor de cabeza al final del día y la sensación de que nunca hay luz suficiente.
Los síntomas más habituales en consulta son:
- Visión borrosa de cerca y distorsionada de lejos al mismo tiempo.
- Letras que parecen duplicarse, vibrar o tener sombra, sobre todo de noche.
- Dolores de cabeza tras leer, conducir o trabajar con pantallas.
- Necesidad de entrecerrar los ojos para fijar el enfoque.
- Fatiga visual que aparece antes de lo esperado.
A partir de los 40 años se confunde con vista cansada, porque los síntomas se solapan y muchos pacientes asumen que es solo presbicia. En niños suele detectarse cuando los padres notan rechazo a la lectura, posturas extrañas al estudiar o bajo rendimiento escolar. Es una señal que conviene revisar pronto y que explicamos a fondo en cómo saber si mi hijo necesita gafas.
Cómo se corrige la hipermetropía y el astigmatismo
La corrección depende del grado de cada defecto, de la edad y del uso que vayas a darle. En la mayoría de los casos no hace falta pasar por quirófano. Basta una graduación bien medida y la lente adecuada para el ritmo de vida del paciente. Estas son las tres alternativas, ordenadas de menos a más invasivas.
Gafas con lente tórica positiva
La opción más utilizada en grados leves y moderados. La lente combina la potencia positiva que corrige la hipermetropía con el componente tórico que compensa el astigmatismo, todo en un mismo cristal. La graduación es más precisa cuando el examen visual se realiza con tecnología 3D, que mide ambos defectos en un único proceso.
Lentes de contacto tóricas
Las blandas tóricas cubren la mayoría de casos y ofrecen un campo de visión amplio, útil para deporte, conducción o trabajos al aire libre. Cuando el astigmatismo es elevado o irregular, las lentes esclerales o las hechas a medida ofrecen mejor adaptación. La ortoqueratología, las lentillas que se usan de noche para corregir la graduación durante el día, sirve para miopía y astigmatismos bajos pero no actúa sobre la hipermetropía, así que no aplica en esta combinación.
Cirugía refractiva
Las técnicas LASIK, PRK y las lentes intraoculares pueden corregir ambos defectos en el mismo procedimiento. Los criterios son más estrictos que en una operación de miopía aislada y se valoran la edad, el grosor corneal, la estabilidad de la graduación y la calidad de la lágrima. La decisión la toma un oftalmólogo tras un estudio preoperatorio completo.
La elección entre estas tres vías se decide tras una revisión completa, porque la misma graduación puede pedir soluciones distintas según el oficio, el deporte o las horas que pases frente a una pantalla.
¿Qué pasa si se suma la vista cansada?
A partir de los 40 o 45 años aparece la presbicia, la dificultad para enfocar de cerca por la pérdida de elasticidad del cristalino. Cuando se suma a una hipermetropía con astigmatismo previa, los síntomas se intensifican y muchos pacientes sienten que su graduación ha empeorado de golpe. Lo que ocurre en realidad es que la acomodación que antes compensaba la hipermetropía ya no llega.
Las soluciones habituales son las lentes progresivas tóricas, que integran las tres correcciones en un solo cristal con distintas zonas de enfoque, y las lentes multifocales tóricas de contacto. La adaptación es algo más exigente, pero una vez completada devuelve la visión funcional a todas las distancias.
Preguntas frecuentes
¿Se puede tener miopía, hipermetropía y astigmatismo a la vez?
En un mismo ojo no es posible tener miopía e hipermetropía, porque son defectos opuestos. El astigmatismo sí puede aparecer junto a cualquiera de los dos. Lo más habitual cuando se cree padecer “los tres” es que un ojo sea miope con astigmatismo y el otro hipermétrope con astigmatismo.
¿La hipermetropía con astigmatismo empeora con la edad?
La graduación suele estabilizarse al final de la adolescencia. A partir de los 40 cambia la capacidad de acomodación, así que los síntomas se intensifican aunque la graduación apenas se mueva.
¿Es hereditaria esta combinación?
Sí, ambas tienen componente genético. Si uno o ambos padres las padecen, conviene revisar la vista de los hijos en edad escolar para detectar a tiempo cualquier graduación.
¿Lo gradúa el óptico-optometrista o tengo que ir al oftalmólogo?
La graduación y la adaptación de gafas o lentes de contacto las realiza el óptico-optometrista, profesional sanitario habilitado para ello. El oftalmólogo entra cuando hay sospecha de patología asociada o cuando se valora una intervención.
La hipermetropía con astigmatismo se corrige bien cuando la graduación está bien medida y la lente se adapta al uso diario de cada persona. Si han pasado más de dos años desde tu última revisión o reconoces alguno de los síntomas descritos, una revisión visual completa aclara el panorama en una sola sesión y permite ajustar la solución a tu caso.
Puedes pasarte por Óptica Mar en C. Ramón Gallud, 9, 03181 Torrevieja, Alicante y estaremos encantados de hacerte una revisión.




