Tener miopía y astigmatismo al mismo tiempo es más frecuente de lo que parece. La mayoría de las personas que llegan a nuestra óptica en Torrevieja con visión borrosa de lejos no presentan solo miopía pura, también arrastran algún grado de astigmatismo que cambia la forma en que ven, sobre todo de noche o cuando pasan muchas horas frente a una pantalla.
Esta combinación tiene un nombre clínico, astigmatismo miópico, y se corrige sin grandes complicaciones cuando se gradúa bien.
Por qué la miopía y el astigmatismo aparecen tan a menudo juntos
La miopía es un defecto refractivo que aparece cuando el ojo enfoca la luz delante de la retina en lugar de directamente sobre ella. La consecuencia es ver mal de lejos y bien de cerca. El astigmatismo, en cambio, se produce cuando la córnea (la capa transparente que cubre el iris) no tiene una curvatura uniforme, sino más ovalada. Esto hace que la luz se enfoque en varios puntos a la vez y la imagen llegue borrosa o ligeramente distorsionada, tanto de lejos como de cerca.
Que ambos coincidan en un mismo ojo no es una rareza. La miopía aparece cuando el globo ocular es algo más largo de lo habitual o cuando la córnea es más curva de la cuenta. El astigmatismo aparece cuando esa misma córnea tampoco es perfectamente esférica. Como ambos defectos comparten la córnea como territorio, es muy común que vengan en pareja. A esto los oftalmólogos lo llaman astigmatismo miópico, o simplemente astigmatismo con miopía.
Cómo ves cuando tienes astigmatismo miópico
La visión con astigmatismo miópico tiene una característica que la diferencia de la miopía pura. Quien solo tiene miopía ve los objetos lejanos borrosos pero limpios, sin distorsión. Quien tiene miopía y astigmatismo a la vez los ve borrosos y además con cierta sombra o duplicación, como si los bordes no estuvieran bien definidos.
Los síntomas más habituales son:
- Fatiga ocular al final del día
- Sensación de cansancio al leer o conducir
- Mareos puntuales cuando la graduación está descompensada
- Sensibilidad a la luz directa y dificultad para conducir de noche.
Si te encuentras forzando los ojos para enfocar un cartel o si notas que las luces de la carretera te molestan más de lo que recordabas, hay bastantes probabilidades de que el astigmatismo esté contribuyendo, no solo la miopía.
Astigmatismo miópico simple y compuesto, qué cambia
Dentro del astigmatismo miópico hay dos variantes. En el simple, uno de los ejes del ojo enfoca correctamente sobre la retina y el otro lo hace delante. En el compuesto, los dos ejes enfocan delante de la retina pero en distinto grado. La distinción la hace tu óptico-optometrista durante la graduación y aparece reflejada en la receta, pero conviene saberla porque cambia el tipo de lente que necesitas y, en algunos casos, también la opción quirúrgica más adecuada.
Qué dice tu receta cuando miopía y astigmatismo
Una receta con astigmatismo miópico siempre tiene tres datos por cada ojo. La esfera, que mide la miopía y aparece con un valor negativo, por ejemplo -2,00. El cilindro, que mide el astigmatismo y también suele aparecer con valor negativo. Y el eje, que indica en qué orientación está la curvatura irregular de la córnea, expresado en grados de 0 a 180.
Si tu receta solo tiene esfera, no tienes astigmatismo. Si tiene cilindro, tienes los dos defectos y necesitas una lente que corrija ambos al mismo tiempo. El eje es el dato que el óptico utiliza para orientar correctamente la lente cilíndrica dentro de la gafa o la lentilla, porque un astigmatismo a 90 grados no se corrige igual que uno a 45.
Cómo corregirlo con gafas y lentillas tóricas
La forma habitual de corregir miopía y astigmatismo a la vez es con lentes tóricas. Estas lentes combinan dos curvaturas en la misma pieza, una esférica para neutralizar la miopía y otra cilíndrica para compensar el astigmatismo. En gafas no notarás diferencia visible respecto a unas lentes monofocales corrientes, simplemente están talladas con una geometría más compleja.
En lentillas, las tóricas tienen una particularidad. Necesitan mantenerse orientadas siempre en la misma posición sobre el ojo, porque si rotan, el eje del cilindro se desplaza y la corrección deja de funcionar. Por eso las lentillas tóricas incorporan un sistema de estabilización, normalmente un ligero engrosamiento en el borde inferior, que las mantiene fijas. Las primeras horas se notan algo distintas a las esféricas, pero el ojo se adapta en pocos días.
La elección entre gafa y lentilla depende del estilo de vida y del grado de cada defecto. Las gafas son la opción más cómoda para uso continuado y suelen ofrecer una corrección más precisa cuando el cilindro es alto. Las lentillas tóricas funcionan bien para deporte, trabajos en los que la gafa estorba o personas que prefieren no llevarla, aunque exigen más cuidado de higiene y revisiones algo más frecuentes.
Cuándo se plantea la cirugía refractiva
La cirugía refractiva es una alternativa para quien quiere prescindir de gafas o lentillas, pero no es el primer paso. Solo se considera cuando la graduación lleva al menos un año estable, normalmente a partir de los 21 o 22 años, y siempre tras un examen oftalmológico previo que confirme que la córnea tolera la intervención.
Las técnicas más utilizadas para corregir miopía y astigmatismo a la vez son LASIK, PRK y SMILE. Todas remodelan la córnea con láser para neutralizar ambos defectos en la misma operación. Cuando la córnea es demasiado fina o la graduación muy alta, la opción suele ser una lente intraocular fáquica (ICL), que se implanta dentro del ojo sin retirar el cristalino.
La decisión sobre operar o no operar la toma siempre un cirujano oftalmólogo, no la óptica. El papel del óptico-optometrista es graduar bien, hacer seguimiento de la evolución y derivar al especialista cuando hay condiciones para valorar la cirugía.
Qué pasa si también aparece hipermetropía o presbicia
Aunque parece contradictorio, miopía e hipermetropía no se compensan entre sí. Lo que ocurre es que uno de los ojos puede tener miopía y el otro hipermetropía, una situación poco común pero posible llamada antimetropía. La verdadera combinación frecuente es astigmatismo con miopía o astigmatismo con hipermetropía, no las tres a la vez en el mismo ojo.
La presbicia es distinta. Aparece a partir de los 40 o 45 años como parte del envejecimiento natural del cristalino, no como un defecto refractivo de la córnea. Cuando alguien con astigmatismo miópico llega a esa edad, suele necesitar una corrección adicional para la visión cercana, que se resuelve con lentes progresivas o con lentillas multifocales tóricas. La graduación se vuelve más compleja pero no más grave, simplemente requiere una óptica con experiencia en este tipo de adaptaciones.
Preguntas frecuentes sobre miopía y astigmatismo
¿Pueden empeorar juntos con el tiempo?
La miopía suele aumentar durante la infancia y la adolescencia y estabilizarse al llegar a la edad adulta. El astigmatismo es mucho más estable y rara vez varía de forma significativa. Lo que sí cambia con los años es la presbicia, que se suma a partir de los 40.
¿Son hereditarios?
La miopía tiene un componente genético claro. Si uno o los dos progenitores son miopes, hay más probabilidad de que los hijos también lo sean. El astigmatismo también tiene cierta carga hereditaria, aunque menos marcada que la miopía.
¿Puedo usar lentillas si tengo los dos defectos?
Sí. Las lentillas tóricas están diseñadas justamente para corregir miopía y astigmatismo a la vez. La adaptación es algo más exigente que con lentillas esféricas y conviene hacerla con un óptico que verifique la estabilización en cada parpadeo.
¿Necesito llevar las gafas todo el día?
Depende del grado. Si la miopía y el astigmatismo son moderados o altos, lo razonable es llevarlas siempre, incluso para tareas cercanas, porque el ojo se cansa menos. Si son leves, puede bastar con usarlas para conducir, ver la tele o trabajar con pantallas.
¿La operación de miopía corrige también el astigmatismo?
Sí. Las cirugías refractivas con láser, LASIK, PRK y SMILE, corrigen ambos defectos en la misma intervención, siempre que los valores estén dentro de los límites que el cirujano determina como tratables.
Qué hacer si crees que tienes miopía y astigmatismo a la vez
Si llevas tiempo notando que ves peor de lejos, que las luces nocturnas te molestan o que tu graduación actual no termina de ajustar, lo más sencillo es una revisión visual con un óptico-optometrista. La graduación detecta de inmediato si solo hay miopía o también hay astigmatismo, y deja la receta lista para corregir ambos con la lente adecuada.
En Óptica Mar hacemos revisiones completas con tecnología de graduación 3D, que mejora la precisión cuando el cilindro es alto y reduce el tiempo de adaptación a la lente nueva. Si vives o pasas tiempo en Torrevieja, puedes pedir cita en nuestro centro de la calle Ramón Gallud 9 y te atendemos en español, inglés o francés.




